5-0. Sin sorpresas, Inter se une al Sevilla en la final

El Inter de Milán se convierte en el segundo finalista de la UEFA Europa League, tras vencer 5-0 en la semifinal a partido único al Shakhtar Donetsk, en un partido equilibrado que a primera instancia no refleja el desenlace del partido en el marcador.

Con doblete de Lautaro Martínez y Romelu Lukaku, más un gol de D’Ambrossio, el Inter llega a una final europea después de 10 años, cuando en el 2010 se convirtió en el campeón de la UEFA Champions League al mando de José Mourinho y con ese equipo con sabor argentino.

Ambos equipos, con una idea de juego a la cual fueron fieles en la mayor parte del partido, enfrentó la falta de ideas del Shakhtar ante la efectividad en ataque del Inter, que llega goleando a la final ante el Sevilla.

Inter salió con una línea de tres defensores formada por Diego Godín, de Vrij y Bastoni, y un centro de campo poblado con una línea de cinco. En defensa se plantó en un 5-3-2 con D’Ambrossio y Ashley Young uniéndose como laterales en esa línea de cinco defensores. 

El Shakhtar por su parte se plantó defensivamente en una formación de 4-1-4-1 sin una presión tan alta, esperando al Inter en su propia campo, mientras que el Inter sí se ubicó con una presión alta en campo rival ante la salida con balón del equipo ucraniano que desencadenó varios de los goles italianos.

Los primeros 15 minutos del primer tiempo transcurrieron sin mucha emoción en el juego, sin ocasiones claras de gol y con ambos equipos pacientes. El Shakhtar no tuvo afán en la creación de juego y mantuvo la posesión en el primer tiempo, sin embargo un error en salida del guardameta ucraniano provocó el 1-0 a favor del Inter de Milán.

Un despeje del arquero Pyatov dejó el balón al centrocampista de Inter Nicoló Barella en el centro del campo, quien se auto habilitó ante la presión del defensor y envió un centro al área conectado por Lautaro Martínez. Minuto 19.

Foto EFE

Con el pasar de los minutos el Inter se sintió más cómodo con el resultado a su favor, y aunque el Shakhtar no encontró las soluciones en ataque que necesitó para acercarse al arco de Handanovic, no entró en desesperación y administró la pelota, buscando el pase seguro y abriendo espacios con movilidad de los jugadores. 

La paciencia del Shakhtar se transformó en ciertos momentos del partido en una lentitud en el juego que le permitió al Inter plantarse en el campo, además, la circulación del balón del Shakhtar fue demasiado predecible por lo que no hubo sorpresa ante los defensores italianos.

El segundo tiempo se planteó muy complicado para el Shakhtar ante un Inter muy bien ubicado dentro del campo, con más posesión del balón que en el primer tiempo y con la tranquilidad del resultado. Mientras que el Shakhtar perdió la posesión mayoritaria que tuvo en la primera parte y sin jugadores que de manera individual puedan sacar de apuros al equipo, se quedó sin ideas, momento en que la desesperación entró en la cabeza de los jugadores y el tiempo se convirtió en el peor enemigo.

El pelotazo, los pases errados y las faltas innecesarias fueron síntomas claros de desesperación y de salirse del plan inicial del entrenador, pues los minutos pasaron y las alternativas en ataque son cada fueron menores.

La primera gran ocasión del Shakhtar llegó a la altura del minuto 60 con un centro al área conectado de cabeza por Moraes, aunque la trayectoria del balón encontró la posición de un Handanovic plantado en el centro del arco.

Justo tras la primera y única gran ocasión del Shakhtar, un tiro de esquina conectado de nuevo de cabeza por D’Ambrossio aumentó la ventaja del Inter de Milán. El poderío aéreo del Inter se evidenció con dos goles de cabeza y la clasificación a la final de la Europa League ante el Sevilla, enmarcada por el récord de 108 goles del equipo en una temporada en toda su historia.

El Shakhtar fue fiel a su idea de salir por abajo y tocar el balón para encontrar los espacios que le permitieran penetrar la línea de tres y de cinco formada por el Inter, sin embargo esa idea de juego perjudicó al equipo ucraniano ante errores individuales de jugadores que con los pies no fueron tan claros.

A 20 minutos del final, de nuevo una equivocación en la salida del balón del Shakhtar permitió recibir a Lautaro Martínez el balón en la frontal del área grande. El argentino, que marcó el primero del partido, se perfiló con pierna derecha y envió el balón al costado izquierdo del arquero Pyatov. 3-0.

Pocos minutos después, en el 77’, el Inter aprovechó que el Shakhtar perdió la fe en el partido y en la clasificación y se rompió la línea de 4-1-4-1.

Lautaro Martínez, en el mismo lugar donde conectó el tercer gol, cedió el balón a Romelu Lukaku, quien se encontraba dentro del área y con la presión de marcar en su décimo partido consecutivo. El delantero recibió la asistencia de Lautaro y con su pierna izquierda marcó el cuarto en la esquina derecha de Pyatov. 

A partir del cuarto gol el Inter terminó de imponerse dentro del campo y el quinto gol no demoró en llegar. Una recepción de Lukaku en el centro del campo lo dejó con espacio para irse en carrera ante la persecución del defensor. El belga en el área de Pyatov para vencerlo con pierna derecha. Doblete de Romelu Lukaku y goleada del Inter. 5-0.

La eficacia del Inter fue un factor determinante en el equipo de Antonio Conte. Las llegadas del Inter terminaron en gol o en jugadas muy claras que no terminaron en gol por la actuación de Pyatov o por falta de puntería de los italianos. Las jugadas en ataque fueron productivas y el peligro que el Inter generó, sobre todo en el segundo tiempo, sí se refleja en el marcador. 

Por su parte el Shakhtar Donetsk, aunque fue creyente de su estilo de juego, no encontró las alternativas que le hubiese permitido sorprender a los defensores italianos, y la solidez del equipo de Conte terminó por hundir las aspiraciones ucranianas.

El inter de Milán, con una de las duplas goleadoras más importantes de Europa con Lautaro Martínez y Romelu Lukaku, se enfrentará ante un equipo que ha llegado en cinco ocasiones a la final de la Europa League y las ha ganado todas. El planteamiento sólido de Antonio Conte ante el juego veloz de Julen Lopetegui, la próxima final de la UEFA Europa League. 

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