2-8. Bayern Munich humilla y retrata al Barcelona

El Bayern de Munich derrotó en el Estadio Da Luz de Lisboa al Barcelona en el partido correspondiente a los cuartos de final de la UEFA Champions League, por un resultado abultado de 2-8, donde el conjunto bávaro sacó a la luz los problemas y las secuelas de un deficiente final de temporada para el conjunto de Quique Setién.

Sin una idea clara de fútbol y sin la credibilidad en un entrenador, el Barcelona cae en la Liga de Campeones y finaliza la temporada sin ningún título conseguido, al perder la Copa del Rey, La Liga y la presente edición del torneo continental.

La victoria del Bayern de Munich, encaminada por los goles de Thomas Muller (4′, 31′), Ivan Perisic (21′), Serge Gnabry (27′), Joshua Kimmich (63′), Robert Lewandoski (82′) y Philipe Coutinho (85′, 89′), deja al conjunto de Hans-Dieter Flick en una posición de favorito al título de la Liga de Campeones y pone en jaque la temporada de un Barcelona irreconocible.

No es muy sorpresiva la derrota del Barcelona ante el conjunto alemán, sobre todo si se analiza el final de temporada de ambos conjuntos, en el que el Bayern Munich no soltó la mano del cuello de sus rivales en la Bundesliga, mientras que el Barcelona no tuvo nada que hacer ante un Real Madrid que volvió tras el parón del coronavirus seguro e imbatible.

Mucho se habló durante la temporada de los problemas que sufría el Barcelona y que al pasar los meses se fueron dando a la luz. Problemas internos, escándalos judiciales y la llegada de un entrenador que nunca se ganó la credibilidad de su plantilla, que al final han desembocado en una humillación sin precedentes.

El Bayern Munich se lleva la victoria sin mostrar un gran poderío físico ni una exhibición futbolística como sí lo hizo el Leipzig ante el Atlético de Madrid.

Fue más una solidez de equipo que cree en un estilo de juego ante un rival que, como en toda la temporada, se recostó al hombro de Lionel Messi, desaparecido hoy, como ante la Roma y el Liverpool, de nuevo.

El primer gol llegó a los tres minutos del partido. En una jugada de contragolpe iniciada por Alphonso Davies por el costado izquierdo, el lateral envió el balón ante la llegada por el centro de Thomas Muller, que aprovechó la fragilidad defensiva del Barcelona para asociarse en una pared con Robert Lewandowski y enviar, con un zurdazo incómodo, al fondo de la portería de Ser Stegen.

La reacción tras el primer gol del Bayern fue mejor por el lado del Barcelona, que tres minutos después logró el empate gracias a un autogol de David Alaba.

De nuevo por el costado izquierdo pero por el lado del Barcelona, Jordi Alba inició una carrera en conducción para enviar un centro ante la llegada de  Luis Suárez, pero en una barrida fortuita de Alaba, el defensor envió el balón englobado por detrás de Manuel Neuer para marcar en propia puerta. 

Tras el empate el Barcelona aprovechó el golpe anímico sufrido por el Bayern, que no terminó de acomodarse y con balones largos a las espaldas de los defensores alemanes, Luis Suárez asechó el arco alemán.

Conforme pasaron los minutos, el Bayern fue tomando confianza, ejerció una mejor ubicación de sus jugadores y ejerció una presión asfixiante que determinó varios de los goles bávaros.

Ubicado en el campo del Barcelona y evitando una salida tranquila en los pies de Busquets y De Jong llegó el segundo tanto del Bayern Munich. Con un robo de balón de Gnabry ante Sergi Roberto en la salida azulgrana, Perisic dobló la espalda de su compañero para recibir el balón y batir a Ter Stegen con un zurdazo cruzado. 

Foto EFE

Los minutos pasaron y el Bayern se sintió más cómodo. El Barcelona por su parte no reaccionó a la presión y sus jugadores se mantuvieron demasiado estáticos en el campo, sin movilidad y sin aprovechar los espacios. 

Seis minutos después, Gnabry ganó la espalda de Clement Lenglet y batió a Ser Stegen en una incursión sobre el área para marcar el tercero, mientras que Thomas Muller ejerció esa movilidad dentro del área que tanto le faltó al Barcelona, ganó la espalda a Clement lenglet en el área pequeña y ante un centro la envió dentro para el cuarto, goleada del Bayern a la media hora del partido.

La movilidad activa de los jugadores del Bayern Munich versus la de los de Barcelona fue de blanco y negro. El Bayern fue ágil, rápido, mientras que el Barcelona estático, lento, sin anticipación

La intensidad del Bayern Munich bajó en el inicio del segundo tiempo y el Barcelona tuvo un respiro que le permitió acomodarse en el campo. Luis Suárez descontó distancia en el marcador con un enganche de su pierna derecha para batir con la zurda a Neuer con un remate cruzado.

El mejor jugador del partido, Alphonso Davies, en una jugada magnífica por el costado izquierdo dejó en el camino a Nelson Semedo, incursionó dentro del área al borde del final del campo y dejó el balón servido para ser empujado por Joshua Kimmich que entró por el centro y marcó el quinto. 

Si hablamos del Barcelona es inevitable no hablar de la presencia de Lionel Messi, que en este partido estuvo marcado por su ausencia y la falta de determinación e influencia en el ataque del Barcelona.

Messi fue el encargado de salvar los partidos críticos del Barcelona durante la temporada, en los partidos que no estuvo presente su juego el conjunto de Quique Setién sufrió mucho, y no solo perdió la Liga, sino que dejó una imagen desfavorable de los azulgrana.

El sexto gol llegó después de una larga y duradera posesión del Bayern que circuló el balón sobre el ancho del área grande por varios minutos, con el objetivo de buscar los espacios y encontrar un jugador que entrara al área.

Foto EFE

Philipe Coutinho, que ingresó faltando 15 minutos, ganó la espalda a Nelson Semedo y envió colgado al centro del área, conectado por Robert Lewandowski.

Fue el mismo Philipe Coutinho quien marcó el séptimo y octavo gol bávaro, ante un Barcelona rendido y contando los minutos para el final.

El Barcelona se despide de la Liga de Campeones y pone fin a una temporada digna para echar cemento y enterrar en el olvido.

El Barcelona nunca fue un equipo compacto a lo largo de los meses y de milagro se fue al parón obligado por el coronavirus como líder de LaLiga Santander, pues tras ser derrotado en el clásico ante el Real Madrid, una sorpresiva derrota del conjunto de Zinedine Zidane devolvió al Barcelona el liderato de la tabla.

Sin embargo no duró mucho y rivales como Valencia, Sevilla y un pequeño Osasuna despojaron las esperanzas del Barcelona de remontar al Madrid y subirse a lo alto de la tabla.

El golpe de perder LaLiga creó inseguridades en el Barcelona, que llegó al partido sin Umtiti por lesión y con el escándalo de Arthur Melo, que decidió no acudir al partido tras su venta definitiva a la Juventus.

Por su parte Quique Setién, que llegó tras ser destituido del Real Betis, probablemente se marchará del Barcelona sin amigos en el vestuario. Una plantilla que nunca creyó en él, pero que tampoco tuvo muchos motivos para hacerlo.

El Bayern de Munich, uno de los grandes candidatos a salir campeón de la Liga de Campeones, se enfrentará en semifinales al ganador entre el Manchester City de Pep Guardiola y el Olympic de Lyon, verdugo de la Juventus de Cristiano Ronaldo.

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