Briggite Merlano: En fila para un café tras Serena y el pin de Djokovic

La exatleta Briggite Merlano (29 de abril de 1982, Barranquilla, Colombia), revivió junto a EFE sus épocas de gloria en el atletismo, donde logró medalla de oro en Juegos Nacionales, Bolivarianos, Centrocamericanos y del Caribe, obtuvo el récord nacional sub-23, el récord nacional de mayores vigente en los 100 metros vallas y se convirtió en la primera mujer del Atlántico en asistir a unos Juegos Olímpicos.

Briggite conversó con EFE por videoconferencia desde Puerto Rico, donde se mudó hace 15 años para aprovechar la «oportunidad» de una beca deportiva, que le permitió prepararse y clasificar a «mundiales y las olimpiadas», para ella, «un sentimiento único y universal».

Alegre como cualquier barranquillera y buena conversadora, como ella se define, destapó los hechos más curiosos que vivió en unos Juegos Olímpicos, como la vez que hizo fila por un café detrás de Serena Williams o cuando Novak Djokovic desempacó todo su equipo en medio de una fila, solo por regalarle un pequeño pin.

PREGUNTA (P): En algunos países la situación con el coronavirus ya ha avanzado hacia la ‘normalidad’, ¿cómo está en Puerto Rico?

RESPUESTA (R): Esto es algo que nos ha afectado a todos. Aquí en Puerto Rico se están flexibilizando un poco las reglas o la estructura de parte del gobierno y ya está permitiendo la actividad deportiva, salir un poco más pero todo bastante estricto y con muchas medidas. Poquito a poco estamos volviendo a la normalidad.

P: Fue múltiple campeona de vallas en Juegos nacionales, Bolivarianos, Centroamericanos y del Caribe, entre otros. Además obtuvo el récord nacional vigente de Colombia en 100m vallas con 12.89 segundos, ¿qué campeonato recuerda con mayor ilusión?

R: El día que corrí el récord de Colombia en 12 segundos, fue en un campeonato centroamericano en Mayagüez (Puerto Rico), y quedé segunda al lado de una jamaiquina. Fue como ¡wow! porque estaba con mi otra compañera de Colombia y cuando escuché el tiempo de la jamaiquina en primer lugar con 12.70 segundos pensé «pero 12,70, si yo llegué al lado» entonces dije «tuve que haber corrido 12». Cuando dicen 12,89 segundos el segundo lugar dije «no, no, no» -se sorprende-.

La otra colombiana, Lina Flores, 12,94 segundos. Por primera vez en la historia, 2 colombianas corriendo por debajo de los 13 segundos, empezamos a llorar.

P: Fue la primera mujer del Atlántico en asistir a unos Juegos Olímpicos, ¿cómo se sintió al competir en Londres 2012 y Río 2016?

R: No es por casualidad que es el evento deportivo más importante del mundo. Desde que llegas a la Villa Olímpica hasta cada evento dentro de las olimpiadas es único y maravilloso. Congrega a tantas culturas, tantos países y decir «¡estoy aquí!».

En Londres 2012 recuerdo que en la clausura se estaba apagando el ave fénix, símbolo del resurgimiento y en ese momento estaba llorando por todo lo que me costó, llorando por la nostalgia de mi sueño de niña hasta llegar ahí, de repente miro a mi lado y todos los deportistas llorando, hasta los de Japón, que son más serios en eso, estaban llorando. El sentimiento olímpico es único, es universal.

P: Qué detalles puede contar de la Villa Olímpica, ¿Es cierto que mientras camina puede ver a Usain Bolt, Roger Federer o a Neymar sentados en una mesa?

R: No en una mesa, ¡en una fila para ir a buscar el café!. Estaba yo en Río 2016 en una fila y estaba Serena Williams adelante mío, y pensé «ah, Serena Williams, ajá, avanza» -bromea-. Eso es lo bueno, que te ponen en ese nivel para compartir con esos deportistas que tú piensas que no tienen que venir a unas olimpiadas porque económicamente nos les significa, pero sí, ellos se desviven por representar a su país y muchos no han ganado una medalla olímpica y esa es su meta.

En la misma selección de Colombia, ver a Mariana Pajón, a los boxeadores o los ciclistas, son los ídolos de Colombia y eran mis compañeros ahora. Para mí nada más estar en el edificio de Colombia fue espectacular.

P: ¿Cómo es la historia de cuando conoció a Manu Ginobili?

R: Fue en la inauguración de Londres 2012. Nosotros los deportistas no vemos la inauguración. Yo estaba cansadísima, 3 horas de espera, había entrenado en la mañana y cuando entramos, desfilamos y ahí mismo me tiré al piso diciendo «no puedo más».

De repente alguien me dice «¿Vos que hacés ahí sentada?», ahí mismo vi que era Manu Ginobili y me levanté y le dije «¡vamos a tomarnos una foto!» -se emociona-. Me dijo: «tenés que ver esto, es único, sé que estás cansada pero aprovechá». Después lo vi en Río y lo saludé otra vez, fue una persona superhumilde, es un tremendo deportista que admiro porque tiene una cabeza muy fuerte, es un guerrero único.

P: Además de Serena Williams y Manu Ginobili, ¿recuerda cruzarse con otro deportista de élite?

R: A mí me gusta saludar y hablar. Este tenista, uno de los tenistas top del mundo -se queda pensando-. Estábamos entrando a la Villa Olímpica y es común intercambiar los pins que te identifican con el escudo de tu comité olímpico con los deportistas, entonces a este tenista le pedí para intercambiarlo. Yo voy y le digo… ¿cómo es que se llama? -intenta recordar-.

-Santi, dime nombres de los tenistas -me pide que le ayude a recordar-. ¿Novak Djokovic?, ¿Rafa Nadal?, ¿Roger Federer?

– ¡Djokovic!, ¡Djokovic!. Yo lo miro y él me dice «yo tengo uno». Abrió el bolsillo de su mochila y no lo encontró. Le dije tranquilo, yo me voy, y respondió «que no, yo tengo uno» y abrió toda la maleta, sacó todas las raquetas, las bolas de tenis, las toallas, todo por un pin, que era una cosita pequeña. Todo el mundo en la fila esperando a que Novak Djokovic sacara el pin. Fue un acto tremendo y caballeroso de él. Los tengo todos guardados.

En las olimpiadas competí con Robert Farah y Juan Sebastián Cabal de quién lograba conseguir más pins.

P: ¿Quién ganó?

R: Ganaron ellos, pero lejos. Ellos en la fila le pedían a todo el mundo, en el comedor, en todo.

BRIGGITE Y SU ACTUALIDAD EN LA PSICOLOGÍA DEPORTIVA.

P: Aplazaron Tokio 2020 al 2021. ¿Cómo manejar el entrenamiento de los deportistas mientras están encerrados por la pandemia del coronavirus?

R: Me identifico mucho con los deportistas en este instante. Es duro. Por más bonito que quieras hacerlo parecer, para algunos, porque para otros ha sido bueno, están las dos historias.

La del deportista que estaba listo para competir, clasificado, en su mejor momento, y al aplazarlo la incertidumbre, te preguntas cuándo volveré a entrenar y si cuando lo haga volveré a tener mi nivel deportivo.

Por otro lado, los deportistas lesionados que les vino bien que hayan cancelado las olimpiadas, así que como todo, el lado triste y el lado positivo.

P: ¿Cómo se entrena a un deportista mentalmente para afrontar esas frustraciones?

R: Hay que entrenarlo con una mente positiva. Es como la Selección Colombia de fútbol, uno está preparado para ser buen hincha y a veces son más las derrotas, pero cuando gana eso nos mantiene felices todo el año.

Así mismo, sacar lo positivo, tener una fortaleza mental para encontrar a la hora de competir todas las destrezas mentales que te ayuden a mejorar y aumentar el rendimiento deportivo. Una persona que se tropieza con la valla en el entrenamiento y se sale de la pista, lo va a hacer también en la competencia.

15 AÑOS DE VIDA EN PUERTO RICO

P: Son 15 años viviendo en Puerto Rico, ¿cómo ha sido la experiencia?

R: Aquí hay una gran comunidad de deportistas de Colombia y vinimos por lo mismo, a estudiar. Yo por el ofrecimiento de una beca deportiva en la Universidad del Turabo y gracias a Dios se dio todo para que a nivel deportivo pudiera entrenar superbien.

Desarrollar el programa académico es compatible con el deporte, algo que en Colombia en ese momento no se podía. Fue una oportunidad única, ahora ya tengo dos carreras universitarias y eso es lo que importa.

P: Fue madre estando en activo. ¿Cómo fue el proceso de competir a un alto nivel después de un embarazo?

R: Es difícil ser mamá y ser atleta porque implica viajar, dejar a tu hijo. Pero se puede desde el momento 1 en que uno desee volver y retomar la actividad deportiva. El retomar comienza desde el embarazo, cuidar la dieta, mantenerse activa.

Entrené hasta los siete meses, no vallas pero sí actividad deportiva. Luego al mes de dar a luz ya estaba trotando y a los siete meses competí, logré los 13″,20»’, quedé quinta a 3 centésimas de la medalla de bronce y eso me dolió -se ríe-.

P: Y en Colombia, ¿qué hay por mejorar?

R: Tengo 38 años y empecé a los 8 a correr, es decir tengo 30 años dándole al deporte y pude ver muchas facetas. A nivel de Comité Olímpico, Colombia está muy bien posicionada a nivel internacional y eso demuestra el apoyo que están teniendo los deportistas.

En las ciudades, en las regiones, hay que hacer un trabajo más intenso donde se llegue al núcleo. Coldeportes debe llegar más a esa parte del desarrollo. Lo hacen pero hace falta un poquito más.

Por otro lado motivar a que el atleta salga a competir internacionalmente y exponerlos a deportistas de alto nivel, para cuando lleguen a unos Juegos Olímpicos no sea la primera vez que los vean.

P: ¿Cuál es el futuro de Briggite Merlano?

R: Planificar el futuro es difícil ahora. Trabajo en ‘B You Academy’, donde los jóvenes pueden desarrollar su parte académica y deportiva. Hago charlas privadas con equipos de fútbol y natación. Donde me soliciten, allí voy a trabajar.

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